...que esto me da un poco de pena, porque era algo que me gustaba ver los lunes, esos lunes que parecen el comienzo de la larga semana laboral y que para mí tenían el reposo en las 10,30 en la 2, con mi pijama de franela, muertecita por el frio serrano y degustando como postre mi bolsita de pipas traas la cena.

El caso es que a mí la susodicha serie me ha enganchado, que si bien parece muy irreal, que es un poco repetitiva en los estereotipos que presenta, sí sí y sí, pero es que a mí me encanta la Olaya que hace el personaje de la amiga-vecina-despendolada con un pasado que es muy real y cotidiano últimamente y que, a quien sea gracias, se ha salvado de un maltratador porque la muerte fue más rápida con él y más benigna, todo sea dicho de paso.

Así que me queda volver al C.S.I o bien apalancarme con uno de los tantos libros que tengo por empezar, el caso es que ahora le doy a Quino y a su sempiterna Mafalda, que me mondo con ella y con su panda de amigas y amigos que la sufren y a los que sufre, ja ja ja.Aunque discrepo con ella en lo de la sopa, casi en todo lo demás la sigo como si fuera una religión y eso que yo soy agnóstica.

Lo demás en mi vida, un poco más de lo mismo, la hipoteca, mis deudas con mi ex, mi vida que cambiará en breve (el 1 de Enero del 2007)y de ser yo y mis circunstancias pasará a ser yo y él y nuestras circunstancias...a veces unidas, a veces a la vera y otras tantas cada uno con las suyas para aquí y para allá.
Lo que puedo decir es que SOY FELIZ como no creí serlo y casi a veces ni merecerlo, y lo que mejor de todo es que soy consciente de esta felicidad y contento viviéndolos por tanto con intensidad...porque no sé del futuro y el pasado ya pasó, por tanto me queda existir en el presente y...es tan efímero.